El modelo Monte Carlo predice un cuadro final dominado por las potencias sudamericanas y europeas. Los cuatro semifinalistas — Brasil, España, Argentina y Senegal — representan tres continentes y estilos de juego muy diferentes. Brasil, con su combinación de velocidad en ataque (Vinicius Jr., Rodrygo), presión alta y solidez defensiva, es el equipo más completo según las métricas del modelo. España aporta el toque combinativo europeo. Argentina, la experiencia campeona. Y Senegal, la gran sorpresa del torneo.